“Yo que voy a saber si soy imposible o no, si soy terrible y odiosa. Sólo se que soy…
Pero amor necesito decirte que soy mala para las indirectas, soy mala para los mensajes subliminales. Claro que entiendo a besos, a abrazos, a poemas. Pero el otro lenguaje, el que se hace por debajo del agua se me dificulta un poco, o me emociono mucho o de plano me quedo muda.
Yo que voy a saber si serás mío para toda la vida, por un rato o dos eternidades y media. Yo nada mas sé que hoy, ahora, igual que hace 9 lunas te amo y me gustas y me desapego, pero te ando encontrando en todas partes y no sé si estas ajeno o si no me amas, eso me da igual.
Yo te amo eterno vida, te amo ahora en esta realidad dónde te tengo en sueños y en pedacitos de tiempo que le hemos robado al cosmos. Te amo con locura, libre, cómo no lo imaginas, pero como lo esperas…”
Vas a conocer a muchas personas a lo largo de tu vida. Con alguna te vas a sentir en profunda sintonía, pero ella contigo no. Déjala ir. No luches por ella. No es tu pareja de baile.
También, te encontrarás con alguien que no te gusta. Y no entiende. Es terco y se aferra a ti. Recuerda que alguna vez tú has sido una de esas personas. De forma firme y amable, dile que no te gustaría bailar con él en el amor.
En otras ocasiones te tocará una pareja a la que te empeñas en querer cambiar. Quieres que haga los pasos de baile que a ti te gustan. Quieres que tenga el ritmo que tú quieres, a pesar de que sabes que eso no funciona.
A nadie le gusta que lo cambien. Busca a otra pareja de baile.
También, te tocará estar con una pareja que quiera cambiarte. Sabes que tampoco eso funciona. Busca a otra persona.
¿Hay algo malo contigo?
No. Solo tienes que encontrar a alguien que le encante como bailes. Que se enamore del ritmo de tus sueños y de los pasos de tus hábitos diarios.
Cuando una mujer toma la decisión de abandonar el sufrimiento, la mentira y la sumisión. Cuando una mujer dice desde el fondo de su corazón: ‘Basta, hasta aquí he llegado’. Ni mil ejércitos de ego y ni todas las trampas de la ilusión podrán detenerla en la búsqueda de su propia verdad.
Ahí se abren las puertas de su propia Alma y comienza el proceso de sanación. El proceso que la devolverá poco a poco a si misma, a su verdadera vida.
Y nadie dijo que ese camino sea fácil, pero es ‘el Camino’. Esa decisión en sí, abre una línea directa con su naturaleza salvaje y es ahí donde comienza el verdadero milagro.
Las cosas empezaron bien, nos vimos unos días. Cine, mantas, risas, cervezas, maquillando el pasado para parecer más de lo que somos…vamos, lo normal.
Así unos días hasta que uno de los dos pidió algo más. Ese fue el punto de ruptura para que el terreno que pisábamos comenzara a desnivelarse. Vinieron entonces los pretextos, los regates, los mensajes a deshora, las llamadas distanciadas en el tiempo…vamos, lo normal.
Se empezó a cumplir esa extraña teoría de que el amor son vasos comunicantes donde uno quiere y el otro se deja querer.
Al final, con el corazón sin presupuesto, tu te cansaste de perseguir, de no encontrar las llaves que abrían la puerta de mi alma, y una buena tarde, después de unas semanas dándote excusas para no verte, me enteré de que volabas en otro colchón, con otro que no era no yo, y yo, que tantas veces te esquivé, comencé a quererte. Vamos, lo normal.