jueves, 28 de febrero de 2013

Esta mujer...


"Esta mujer cabe en mis manos. Es blanca y rubia, y en mis manos la llevaría como a una cesta de magnolias.
Esta mujer cabe en mis ojos. La envuelven mis miradas, mis miradas que nada ven cuando la envuelven.
Esta mujer cabe en mis deseos. Desnuda está bajo la anhelante llamarada de mi vida y la quema mi deseo como una brasa.
Pero, mujer lejana, mis manos, mis ojos y mis deseos te guarda entera su caricia porque sólo tú, mujer lejana, sólo tu cabes en mi corazón"…

Pablo Neruda

Ilustración Monica Helltrom


Si la cabeza te dice una cosa.

lunes, 25 de febrero de 2013

Una frase inspiradora


Acéptate y ámate tal cual eres. Nadie es perfecto y nadie tiene el poder de juzgarte. Además, si tu misma, eres incapaz de apreciarte, cómo pretendes que otros lo hagan.

Anónimo

Ilustración  Sharon Tancredi


Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 24 de febrero de 2013

Cuando

Cuando te encuentres sereno y feliz, en cualquier parte;
cuando todo el mundo sea tu país…
cuando no teniendo nada, sientas que lo tienes todo;
cuando en la opulencia luzcas humildad;

Cuando devuelvas bien por mal, sin importar a quien
y veas a tu hermano en cada ser;
cuando apliques que amar es sólo dar
y dar sin importar, más que tan sólo dar;

Cuando indiferente avances, entre aquellos que te insulten
y en silencio les envíes tu perdón…
cuando nadie pueda herirte, ni por nada has de afligirte,
cuando a quien te odie tu le des amor…

Cuando ejerzas la inocencia con conciencia;
cuando busques el saber así como hoy buscas el pan…

Cuando ames todo sin pasión, ni posesión…
cuando la realidad se imponga al fin a la ilusión;
cuando sepas aliviar las penas, de aquellos que sufren
y tus labios digan sólo la verdad…

Cuando hagas del deber un placer
y el placer, no sea más para ti un deber…
cuando vivas el presente
como lo único urgente…

Cuando la bondad sea tu voluntad…
cuando el egoísmo ceda al altruismo…
cuando la impureza ceda a la pureza y la virtud…

Entonces, serás un hombre, serás una mujer.
Serás un ser que alcanzó la humanidad…
serás un hijo del planeta que alcanzó la meta…

Madre Teresa de Calcuta

Ilustración Monica Hellstrom



Si la cabeza te dice una cosa.

viernes, 22 de febrero de 2013

A todas las madres que llevamos dentro….

Te agradezco madre amada, por acompañarme en está y en todas aquellas vidas donde juntas hemos decidido compartir.

Agradezco tu guía, tus enseñanzas y tu visión, con la convicción de enseñarme siempre lo mejor, aunque yo haya elegido la mía propia.

Te Perdono madre querida por haberte equivocado, así como también me equivoco yo.

Me libero y te libero de todos los sentimientos de culpa, resentimientos o penas que nos hemos causado desde el inicio de nuestra relación hasta el presente. Y libero los juicios con relación a las experiencias compartidas en nuestro camino de regreso a casa.

Madre eres, madre fuiste y madre soy, y aun así, el camino que recorremos lo creamos siempre creyendo que es el mejor.

Te amo, te suelto, te libero y me libero. Y juntas, sin división, nos unimos de nuevo en el amor;
Abandonando las diferencias, los reproches, las amarguras y permitiendo que se disuelvan todas estas ataduras, lazos y memorias. Convirtiendo nuestra unión una vez más en pura luz y amor.

Ahora juntas en paz y armonía nos unimos de nuevo en una sola alma.

Que así sea, y así es.

Te amo

Gracias

Jocelyne Ramniceanu

Ilustración Elena Odriozola


Si la cabeza te dice una cosa.

jueves, 21 de febrero de 2013

Una frase inspiradora


Los errores no se niegan, se asumen.
Los pecados no se juzgan, se perdonan.
La tristeza no se llora, se supera.
Y el amor no se grita se demuestra.

Anónimo

Ilustración * Vamos a dormir bajo las estrellas*



Si la cabeza te dice una cosa.

martes, 19 de febrero de 2013

Una frase inspiradora

"Todo hombre es tonto de remate al menos durante cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar el límite."

Elbert Hubbard


Ilustración Doug Boehm


Si la cabeza te dice una cosa.

sábado, 16 de febrero de 2013

EL BARCO DE LUCA by tierraenmispies


Como ya he comentado en alguna ocasión, en el mes de abril del año pasado dejé el trabajo por perseguir un sueño. Eso es, “perseguir un sueño” son las palabras adecuadas.

Recuerdo el comienzo de nuestra relación, dulce y seductora. El sueño me seducía, hacíamos grandes planes. Todavía noto como latía mi corazón cada vez que le veía; latidos fuertes, seguros, potentes. Mi corazón era el tambor que daba vida a aquellas intensas noches de luna llena. Sí, en aquel tiempo, mi sueño tenía un hogar, mi corazón le daba cobijo.

No había nada más que mi sueño. Mirara donde mirara, el sueño estaba allí. Estaba escondido tras cualquier fachada, caras alegres o enfadadas, en climas oscuros o soleados, en días libres u ocupados. El sueño llenaba de magia todo aquello que tocaba, mis ojos daban luz a cualquier sitio que miraran.

Sí, recuerdo aquellos días con mucho cariño. Casi puedo sentir el dulzor de la miel derritiéndose en mi boca. Fueron días de perderme entre las nubes, de querer tocar el Sol.

Añoro aquellos días que paseaba tranquila sintiendo la planta de mis pies pisando el suelo calmadamente. Añoro aquella paz espiritual, aquellas tardes en las que mi rostro reflejaba lo serena que me encontraba.

Mi sueño y yo éramos uno. A veces lo sentía como un hijo que dormía en mi vientre esperando ser parido, a veces era un fogoso amante en una lujuriosa y apasionada relación. Nunca fue un amigo cualquiera, siempre llenaba de significancia cada respiración, cada llegada. Mi sueño era intocable y solo mío. Mi sueño era yo, mi sueño era mi destino.

En el medio de mi sueño, debí quedarme dormida. Creo que, sedada por tanta ilusión, acabé soltando el timón. Mi barco quedó a la deriva mientras las cosas materiales perdían su sentido y las ideas y los sueños embriagaban cualquier intento de entender algo de lo que estaba sucediendo. Habían tardes nauseabundas cuando las mareas agitaban mi cuerpo en el medio de aquel mar. Llegué a perder la noción de las cosas materiales, no sabía si había un rumbo, si existían las direcciones y los mapas. Capas que me cubrían caían sin cesar, y cuando pensaba que no podía estar más desnuda, me desnudaba aún más. “¿Dónde estoy? ¿Quién soy? ¿Qué es hacer?¿Qué está pasando? ¿Estoy aquí? ¿Voy hacia algún lugar? ¿Hay que ir a algún sitio? ¿Qué es este pensamiento? ¿Quién me habla? ¿Quién soy? ¿Hay algún sentido? ¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué? ¿Perdón? ¿Y tú quién eres? ¿Qué es esto?”.

Mi ropa, mi casa, mi familia, mis amigos, edificios, coches, caminos construidos; antiguos patrones de pensamiento, recompensas y castigos, lecciones y entredichos, educación, escuela, iglesia, libros, todo lo aprendido, risas, novios, conversaciones, golosinas, relojes… Todo fue removido por aquel descontrolado oleaje que (ahora lo sé) solo pretendía poner (con todo su cariño) cada cosa en su sitio.

Mi barco se acaba de parar. Parece que ha topado con cierta tierra. Ha sido en seco. De repente. Ha llegado a un lugar que me parece completamente desconocido. Asustada me pregunto si estaré soñando o si, realmente, esa tierra seca que veo ahí fuera iluminada por el sol es parte de la realidad. Aunque me está costando, me estoy armando de valentía para abandonar el barco. No me parece algo fácil. Por eso voy poco a poco. Muy lentamente. Paso a paso.

Solo deseo... Solo deseo... Solo deseo de corazón que cuando baje a Tierra, mis pies puedan hundirse en esa áspera arena y pueda sentir en toda mi piel el calor de la materia. Solo deseo que mi pelo se mueva con ese viento que está agitando las palmeras. Solo deseo entender que yo soy la roca, yo soy la tierra, yo soy la arena… Ponerme en mi lugar y sentarme en la orilla. Mirar hacia el horizonte y susurrarle con mi propia voz al mar que ya he entendido algo más sobre quien soy y cual es mi verdadera naturaleza. Y no, no es un comienzo, solo una continuación. Tampoco es un bello o asombroso final, solo parte de un amplio y extenso camino. Espero poder entender esto algún día, que no hay destinos, que no hay diferentes caminos… Espero poder entenderlo algún día, que NO HAY ABSOLUTAMENTE NADA MÁS QUE LO QUE HAY DENTRO DE UNO MISMO.

Gracias Luca por haber orientado a mi humilde barco con tu humilde y preciosa magia.


Texto Tierra en mis pies

Imagen Amanda Cass



Si la cabeza te dice una cosa.

viernes, 15 de febrero de 2013

Un cambio de enfoque y te cambiara la vida


La vida es simple, hay leyes, por así llamarlas que funcionan implacablemente y de las cuales podemos aprender para cambiar nuestros programas y mejorar nuestra experiencia.

Todo lo que creemos lo creamos, todo en lo que nos enfocamos aumenta, si creemos en la escasez, o que no nos alcanza, o que no hay suficiente, así será, no tendremos suficiente.

Cuando damos, y lo hacemos con confianza en que hay para todos, y cuando damos libremente sin miedo, sin esperar nada a cambio, podemos tener fe que recibiremos lo mismo o mucho más. No falla.

Si damos amor, damos dinero, damos sonrisas, decimos palabras que reconfortan, damos atención, damos libremente desde el corazón, nunca nos faltará nada. Nuestra mente se centrara en la abundancia entonces tendremos cada vez más para compartir.

Demos con confianza, y alegría, Demos con la seguridad que tenemos.

Somos información y energía, somos creadores, aprendamos a quitarnos los velos, dejemos atrás todas nuestras creencias limitativas, usemos nuestro poder y hagamos algo por nuestro prójimo.

Como sabes, lo que damos, nos lo estamos dando a nosotros mismos, y es así literalmente, haz la prueba con pequeñas acciones, sin esperar nada a cambio, la felicidad es una de las más grandes recompensas que obtendrás.

Solo es un cambio de enfoque y te cambiara la vida…….

Jocelyne Ramniceanu

Imagen Joseph Wilkins


Si la cabeza te dice una cosa.

jueves, 14 de febrero de 2013

Una frase inspiradora


Amar significa decirle a alguien: " Si te quiero tal como eres". Aunque no respondas a mis sueños o a mis esperanzas, el hecho de que existas me alegra mas que mis sueños.

André Comte - Sponville

Imagen Rene Magritte


Si la cabeza te dice una cosa.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Un juicio al mundo actual

Yo te enjuicio mundo actual
por las cosas que haces,
las que has hecho
y las que has dejado de hacer.

Te declaro culpable,
por tantos niños explotados
que día a día mueren de hambre sabiendo
que hay pan y agua para todos

Te declaro culpable por los hombres que has armado
y que se matan por tus mezquinos intereses;
te declaro culpable por ocultar la justicia,
y entregarla con una brutal impureza.

Te declaro culpable,
por las personas que no tienen casa, comida,
un techo donde dormir y ni siquiera,
un lugar donde descansar en paz.

Te declaro culpable
de la muerte de tantas personas,
que, por falta de dinero,
se quedaron afuera de algún hospital.

Te declaro culpable de reprimir la ternura,
hasta agotarla.

Te declaro culpable
por inyectar el orgullo en la sangre de los hombres
que se creen poderosos,
y que no son capaces de pedir perdón.

Te declaro culpable
por todo el daño que le haces
a la humanidad.

Luchemos contra todas las enfermedades de este mundo,
especialmente “ la avaricia, la desidia, la hipocresía, la injusticia, la prostitución y la corrupción”.

* Vivamos dentro del respeto y el amor por todos y para todos*.


Anónimo

Imagen Farah Aria


Si la cabeza te dice una cosa.

lunes, 11 de febrero de 2013

Una frase inspiradora


La vida es sólo un camino, pero hay variables que lo hacen más fácil o más difícil en función de cómo nos enfrentamos a él.

¡Feliz viaje!

Anónimo

Ilustración Jorge Mascarenha


Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 10 de febrero de 2013

Que es la vida?


La vida es un desafío. Afróntalo
La vida es un don. Acéptalo
La vida es una aventura. Ponla a prueba
La vida es una pena. Supérala
La vida es una tragedia. Encárala
La vida es un deber. Cúmplelo
La vida es un juego. Diviértete
La vida es un misterio. Desentráñalo
La vida es una canción. Interprétala
La vida es una oportunidad. Aprovéchala
La vida es un viaje. Empréndelo
La vida es una promesa. Cúmplela
La vida es una belleza. Admírala
La vida es una lucha. Encárala
La vida es una meta. Alcánzala

Anónimo

Ilustración Katie Daisy


Si la cabeza te dice una cosa.

jueves, 7 de febrero de 2013

El Conocimiento


El maestro contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero no todos los oyentes entendían el sentido de la misma.
Un día uno de ellos le dijo:
– Tú nos cuentas historias pero no explicas el significado.
El maestro se disculpó por ello y luego continuó diciéndole:
Permíteme que en señal de reparación te invite a una rica manzana.
- Gracias maestro- respondió halagado el discípulo
- Quisiera para agasajarte, pelar la manzana yo mismo ¿Me lo permites?
- Sí, muchas gracias.
- Ya que tengo en la mano un cuchillo, aprovecharé y te la cortaré en trozos, para que te sea más cómodo comerla.
- Me encantaría, pero no quiero abusar de su hospitalidad.
- No es un abuso, si yo te lo ofrezco. Sólo quiero complacerte… Y… permíteme también que te la mastique antes de dártela.
- ¡No maestro, no me gustaría que hiciera eso! – se quejó sorprendido el discípulo.
El maestro hizo una pausa y dijo:
Si yo te explicara el sentido de cada parábola… sería como darte de comer una fruta masticada. Tú mismo tienes que encontrarle y saborear su exquisito sabor”.

Jorge Bucay

El conocimiento es el poder


Si la cabeza te dice una cosa.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Abuelas de la A a la Z


Hay abuelas repartidas por todos los confines de la tierra. Altas, bajas, gordas, flacas, negras, blancas, con la piel tersa o arrugada, con los ojos tristes o chispeantes.


Todos hemos conocido a una o a muchas, a las nuestras o a las de los demás. Los más afortunados trotamos algunas tardes sobre las rodillas de una abuela “consiguelotodo” o nos chupamos los dedos después de paladear un abrazo de chocolate de una abuela repostera. 


Muchos sabemos que hay pocas sensaciones comparables a la de quedarse dormidos en el regazo de una abuela…


Por todo esto y mucho más os recomiendo este precioso libro. Su lectura un encanto y la ilustración, solo la que podíamos esperar de esta gran artista.


Abuelas de la A a la Z de Raquel Díaz  Editorial Beascoa

Raquel Díaz



Si la cabeza te dice una cosa.

lunes, 4 de febrero de 2013

Una frase inspiradora


"La mente y los libros son como los paracaídas: sólo son útiles cuando se abren"

Anónimo 

Ilustración 
Christine Marie Larsen

Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 3 de febrero de 2013

Hablando sola


La soledad me ha enseñado a entender la razón de mi existencia, sola, puedo encontrar lo que he perdido. Para muchas personas la soledad es estar sin nadie, para mi es estar conmigo. 

La soledad no tiene nada que ver con la presencia o la ausencia de otros, es un estado. Puede ser positivo o negativo, es sólo el reflejo de uno mismo.

Saber estar solo es necesario para sentirse completo. Querer que alguien nos acompañe para compartir un momento es comprender para qué existen las personas que queremos y nos quieren.

Cuando compartes un silencio agradable con alguien es cuando sabes que esa persona es realmente especial. Soledad o no soledad, hay que saber esto: estar donde estás siempre es importante.

Hablando sola por Daniela Rivera Zacarías.

Imagen Marilyn Bouchard


Si la cabeza te dice una cosa.

viernes, 1 de febrero de 2013

Manejo de la tensión


Un conferenciante hablaba sobre el manejo de la tensión. Levantó un vaso lleno agua y preguntó al auditorio:

- ¿Cuánto creéis que pesa este vaso con agua?

Las respuestas variaron entre veinte y quinientos gramos.

Entonces el conferenciante comentó:

- No importa el peso absoluto. Depende de cuánto tiempo voy a sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, no pesa nada. Si lo sostengo durante una hora, tendré dolor en mi brazo. Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia.
Y es exactamente el mismo peso, pero cuanto más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo.

Y concluyó:

Si cargamos nuestros pesos todo el tiempo, más pronto o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez más pesada. Lo que hay que hacer es dejar el vaso en algún lugar y descansar un poco antes de sostenerlo nuevamente.

Tienes que dejar la carga de lado periódicamente, ¡De la forma que sea! Es reconfortante y te ayuda a continuar. Entonces, antes de que vuelvas esta noche a tu casa, deja afuera el peso, en un rincón. No lo Cargues hasta tu casa. Y ya mañana podrás recogerlo otra vez, al salir.

Anónimo

Ilustración Doug Boehm



Si la cabeza te dice una cosa.
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