martes, 30 de septiembre de 2014

Ha nacido al mundo para disfrutarlo


No he conocido a nadie que fuera capaz de alegrarse como ella de las cosas sencillas de la vida: personas, animales, estrellas o libros, todo le interesaba, y su interés no se basaba en la altivez, en la pretensión de convertirse en experta, sino que se aproximaba a todo lo que la vida le daba con la alegría incondicional de una criatura que ha nacido al mundo para disfrutarlo...

Sándor Márai

Ilustración Feliz día


Si la cabeza te dice una cosa.

Siempre hubo en mí


Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres. Una mujer desesperada y perpleja que siente que se está ahogando y otra que salta a la acción, como si fuera un escenario, disimulando sus verdaderas emociones porque ellas son la debilidad, la impotencia, la desesperación y presenta al mundo sólo una sonrisa, ímpetu, curiosidad, entusiasmo, interés.

Anaïs Nin

Ilustración Un camino de flores


Si la cabeza te dice una cosa.

¡Tú eres capaz de todo!


Voy a decirte algo que tu sabes, y es que el mundo no es sólo alegría y color.... el mundo a veces se vuelve un lugar terrible, y por muy duro que tu seas es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido permanentemente SI TU NO SE LO IMPIDES.

Ni tú, ni yo, ni nadie golpea más fuerte que la vida, pero no importa lo fuerte que tu golpeas, importa más, lo fuerte que pueden llegar a golpearte... Y lo que aguantas mientras avanzas.

Hay que soportar sin dejar de avanzar, así es como se gana. Si tu sabes lo que vales ve y consigue lo que mereces, pero tendrás que soportar golpes y caídas...

Y no podrás estar diciendo, que no estás donde querías llegar por culpa de él, de ella ni de nadie, eso lo hacen los cobardes y tú no lo eres...

¡Tú eres capaz de todo!

Mickey Goldmill


Ilustración Nicolas Gremaud

Si la cabeza te dice una cosa.

Soy el responsable de mi vida


Soy el responsable de mi vida, de todos mis sufrimientos, de mi dolor, de todo lo que me ha sucedido y de todo lo que me esta sucediendo.

Lo he escogido así.

Estas son las semillas que sembré y ahorró recojo la cosecha; soy responsable....

Osho

Ilustración Audrey Angel


Si la cabeza te dice una cosa.

Necesito de alguien


Necesito de alguien,
que me mire
a los ojos cuándo hablo.

Que escuche mis tristezas
y desiertos con paciencia
y aún cuándo no comprenda,
respete mis sentimientos.

Necesito de alguien,
que venga a luchar
a mi lado sin ser llamado.

Alguien lo suficientemente amigo,
cómo para decirme las verdades
que no quiero oír,
aún sabiendo que puedo irritarme.

Charles Chaplin


Si la cabeza te dice una cosa.

sábado, 20 de septiembre de 2014

No quiero que me extrañes


No quiero que me extrañes como algo que duele sino como algo que llena.

No soy algo que te falta, soy algo que tienes y, que siempre, de algún modo, tendrás.



Efraim Medina en Érase una vez el amor pero tuve que matarlo

Ilustración Catrin Weltz Stein


Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Te esperaré en silencio


Te esperaré en silencio, en la soledad de mis madrugadas, en medio del todo y en medio de la nada, incapaz de escribir palabras porque mis pensamientos tiemblan.

Siento amargura por este dolor injusto. Si te busco se que lloraré, por eso, te esperaré en silencio…

Karito Herrera

Ilustración Tara Jacoby


Si la cabeza te dice una cosa.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Aún te amo


No importa si no estas aquí. Sé que nuestras vidas tomaron rumbos 
diferentes. No importa que hoy no estés conmigo, sé que a tu mente llegan vagos recuerdos de las noches a mi lado.

De mí…De mí te cuento que…que no han pasado por mi boca el roce de otros labios por no borrar las huellas de tus besos. Que mi piel aún guarda tu aroma y tus caricias.

Así que…así que no importa que hoy no estés aquí porque en algún momento nuestros caminos volverán a cruzarse.

Y de mí…De mí te cuento que estás por siempre en mi mente y siempre serás parte de mí. 


Porque aún te amo y jamás podré olvidarte.

Anónimo

Ilustración Eva Armisén


Si la cabeza te dice una cosa.

No eran una pareja como las demás


“No eran una pareja como las demás. Cuando él le preguntaba si le pasaba algo ella respondía con la verdad, no se andaban con rodeos ni con mentiras. Por supuesto que discutían, pero sólo lo necesario, no les gustaba perder el tiempo en cosas sin importancia, preferían aprovechar el tiempo que pasaban juntos en amarse, pues los dos eran personas realistas y sabían que su amor tarde o temprano se iba a acabar.”

Miguel Reveles

Ilustración Ghostco


Si la cabeza te dice una cosa.

La felicidad es un estado




Los apegos no sólo se refieren a lo que nos da placer, sino también a lo que nos produce displacer: aquello que rechazamos nos ata tanto como lo que nos atrae, y la razón es que son dos extremos de una misma atadura.

En una oportunidad escuchaba a una persona explayándose sobre el odio rabioso que sentía por otra persona. Lo pudo explicitar tanto, que sobre el final no pudo más que decir:
“Lo odio tanto, que ya le pertenezco”...

"Haga este pequeño ejercicio durante unos pocos minutos: Piense en algo o alguien a quien esté apegado. Podría ser su empleo su carrera, su profesión, su amigo, su dinero, lo que sea.
Y dígale a ese objeto o persona: "Realmente, no te necesito para ser feliz. Solamente me estoy engañando al creer que sin ti no seré feliz. Pero no te necesito para mi felicidad; puedo ser feliz sin ti".

Si su apego es una persona, ella no se sentirá muy feliz de oír eso, pero dígalo de todos modos. Puede decirlo secretamente, en el fondo del corazón. En todo caso, usted se pondrá en contacto con la verdad: destrozará una fantasía.

La felicidad es un estado en el que no hay ilusiones."

Anthony de Mello

Ilustración Elly Mackay


Si la cabeza te dice una cosa.

Nuestra propia felicidad


Ahora, un hombre anda por el mundo jurando que no existe el amor, y una hermosa mujer espera a un hombre en su hogar, derramando lágrimas por un paraíso que una vez tuvo en sus manos pero que, por un momento de duda, perdió.

Esta es la historia del hombre que no creía en el amor.
¿Quién de los dos cometió el error? ¿Sabes qué es lo que no funcionó? El que cometió el error fue él al pensar que podía darle su felicidad a la mujer. La estrella era su felicidad y su error fue poner su felicidad en las manos de ella.

La felicidad nunca proviene del exterior. Él era feliz por el amor que emanaba de su interior; ella era feliz por el amor que emanaba de sí misma. Pero, tan pronto como él la hizo responsable de su felicidad, ella rompió la estrella porque no podía responsabilizarse de la felicidad de él.

No importa cuánto amase la mujer al hombre, nunca hubiera podido hacerle feliz porque nunca hubiese podido saber qué es lo que él quería. Nunca hubiera podido conocer cuáles eran sus expectativas porque no podía conocer sus sueños.

Si tomas tu felicidad y la pones en manos de alguien, más tarde o más temprano, la romperá. Si le das tu felicidad a otra persona, siempre podrá llevársela con ella. Y como la felicidad sólo puede provenir de tu interior y es resultado de tu amor, sólo tú eres responsable de tu propia felicidad.

Jamás podemos responsabilizar a otra persona de nuestra propia felicidad.

Miguel Ruiz

Ilustración Riches Road


Si la cabeza te dice una cosa.

La media naranja no existe



La media naranja no existe. No venimos listos de fábrica, ni hay un alma gemela dando vueltas por la estratosfera hasta capturarnos. El amor se suda, se trabaja, se goza, se padece. Es decir: tú lo haces, tú lo inventas, tú lo descubres.

El acople entre dos personas requiere de habilidades que van mucho mas allá de los sentimientos. Si estas esperando alguien que encaje a la perfección con tu corazón estas perdiendo tu valioso tiempo.

Walter Riso

Ilustración Amaia Arrazola "Nunca solo"


Si la cabeza te dice una cosa.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Ser actor...

"Ser actor en el palco de la vida no significa no fallar o no llorar. Significa rehacer caminos, reconocer errores y aprender a controlar nuestros pensamientos y emociones".

Augusto Cury

Ilustración Geraldine Alibeu


Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 31 de agosto de 2014

A veces necesitamos


“A veces necesitamos dejar de analizar el pasado, dejar de planear el futuro, dejar de intentar definir como nos sentimos, dejar de decidir exactamente qué es lo que queremos y solo dejar que pase lo que tenga que pasar.”

Carrie Bradshaw

Fotografía Carrie Bradshaw


Si la cabeza te dice una cosa.

viernes, 29 de agosto de 2014

Cuando el corazón se rompe


Cuando un cristal o un plato se rompe genera sonido de algo rompiéndose. Cuando una ventana se hace añicos, la pata de una mesa se rompe, o se cae un cuadro de la pared hace ruido. Pero cuando tu corazón se rompe, el silencio es total.

Es algo tan importante que piensas que su ruptura hará tal ruido que se oirá en todo el mundo, o sonará como un gong o un timbre. Pero simplemente hay silencio y entonces es cuando desearías que hubiese algún sonido que distrajese tu dolor.

Y si lo hay, es interno. Es un grito y nadie puede oírlo, solo tú. Es tan alto que tus oídos pitan y tu cabeza duele. Es tan salvaje, como una herida abierta expuesta a agua marina, pero cuando realmente se rompe, solo se oye el silencio.

Gritas en tu interior, pero nadie puede oírlo...

Cecelia Aher


Ilustración Arianna Floris

Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 24 de agosto de 2014

Con el tiempo aprendí


Que hay que creer en los hechos, no en las palabras.
Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos.
Aprendí, que estar enamorado es la más bella de las locuras.
Que cuando las palabras fallan, la música habla.
Que no importa lo fuerte que seamos, todos en algún momento necesitamos un abrazo.
Que la palabra escrita, escrita se queda.
Que quien te quiere, te busca, piensa en ti y lo demuestra.
Que no hay arma más poderosa que las palabras.
Aprendí, que los amigos pueden contarse con los dedos de las manos.
Que una sonrisa tiene el poder de cambiar el rumbo de tu vida.
Que si quieres algo, tienes que levantarte e ir tras ello.
Y sobretodo, he aprendido que en la vida, no se trata de ser perfecto, no.
Se trata de ser feliz.

Anónimo

Fotografía Marilyn Bouchard


Si la cabeza te dice una cosa.

viernes, 22 de agosto de 2014

Un día


Un día, la vida me golpeó tan fuerte que me enseñó a resistir. Un día, me mintieron de tal forma que me dolió y entonces aprendí a ir siempre de frente con la verdad. Un día, me falló quien menos imaginaba y entendí que las palabras hay que cumplirlas y de los actos, hacerse cargo.

Un día hice daño a alguien y fue ahí cuando aprendí a pedir perdón. Un día lo viví triste y cuando llegó la noche, me di cuenta que es mucho más importante sonreír que llorar.

Otro día, perdí mi tiempo con cosas que no valían la pena y me di cuenta de que la vida pasa demasiado rápida como para perdérsela esperando algo que nunca va a pasar.

Un día, descubrí que tiene sentido enamorarse y pelear por lo que uno siente. Después de muchos días entendí, que en la vida todos te van a lastimar, por ello, tienes que encontrar a las personas por las que vale la pena sufrir.

Tienes que sonreír. Tienes que saber amar. Tienes que tener la grandeza de aceptar tus errores y la valentía para pedir perdón. Tienes que compartir. Tienes que cumplir. Tienes que olvidarte de los que te critican y unirte a los que te quiere.

Y sobre todo tienes que vivir cada momento como si fuera el último…

Anónimo
Ilustración Chistian Schole

Si la cabeza te dice una cosa.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Todo eso aprendí


Aprendí, que quién no te busca, no te echa de menos y que quién no te echa de menos, no te quiere.

Que el destino decide quién entra en tu vida pero tú decides quien se queda.

Al mismo tiempo aprendí, que la verdad duele una sola vez y la mentira duele mucho siempre.

Por ello, valora a quién te valora y no trates como prioridad a quién te trata como un simple entretenimiento.

Anónimo

Ilustración Carolyn Alexander " ¿Que quieres?"


Si la cabeza te dice una cosa.

sábado, 16 de agosto de 2014

Un día comprendí

Un día comprendí que el silencio dice más que mil palabras. Que el tomar una mano no significa atar un corazón..

Que no se debe correr tras una persona que siempre huye de ti.. Que el amor no se debe mendigar, te lo deben demostrar.

Y que a la persona que amas solo le puedes desear toda la felicidad del mundo aunque no sea contigo...

Anónimo

Ilustración Eva Armisén


Si la cabeza te dice una cosa.

viernes, 15 de agosto de 2014

Amor propio

"Cuando empecé realmente a quererme, me liberé de todo lo que no era sano para mí.
Alejé de mí comidas, personas, objetos, situaciones y sobre todo, aquello que siempre me hundía.
Al principio lo llamé egoísmo sano, pero hoy sé que eso es amor propio".

Charles Chaplin

Ilustración Amanda Cass


Si la cabeza te dice una cosa.

No tengo tiempo

No tengo tiempo para odiar a quienes me odian, no tengo tiempo para discutir con los que no me entienden, ni para preocuparme por los que no me quieren.

Estoy muy ocupad@ amando a quienes me aman, hablando con quienes me entienden y agradecido a quienes les importo.”

La vida es demasiado corta para desperdiciarla con personas vacías, sin principios, ni valores y sobretodo, a quienes no les importo.

Anónimo

Ilustración Audrey Angel


Si la cabeza te dice una cosa.

martes, 12 de agosto de 2014

Encrucijada amorosa

              

El gran problema es la encrucijada amorosa que se produce como consecuencia de que las mujeres buscan hombres que todavía no existen y los hombres siguen buscando mujeres que ya no existen.

Hoy en día la mujer está decepcionada del hombre y el hombre está desorientado frente a la mujer. La mujer quiere una relación simétrica y tiene derecho, pero el hombre viene de un modelo ancestral de dominancia/sumisión.

Y por otro lado, la mujer se sigue enamorando admirativamente, pero como la mujer se ha igualado al hombre, cada vez tiene menos hombres admirables de quien enamorarse. La mujer está pagando su maduración y su éxito profesional y social con soledad emocional.

Antonio Bolinches 

Ilustración Jorge Mascarenhas
Si la cabeza te dice una cosa.

lunes, 11 de agosto de 2014

No me juzgues


No me juzgues...no eres mi juez
No me compares...soy única
No me catalogues...... no soy un objeto
No intentes cambiarme......soy quien soy
No me acuses...no eres mi fiscal
No me idolatres...tu tampoco eres perfecto
No me definas...
Simplemente acéptame como soy!!!

Anónimo
Ilustración Genevieve Godbout


Si la cabeza te dice una cosa.

sábado, 9 de agosto de 2014

Como anular a una persona


El peor daño que se le hace a una persona es darle todo. Quien quiere anular a otro solo tiene que evitarle el esfuerzo, impedirle que trabaje, que proponga, que se enfrente a los problemas (o posibilidades) de cada día, que tenga que resolver dificultades.

Regálele todo; la comida, la diversión, y todo lo que pida. Así se le evita usar todas las potencialidades que tiene, sacar recursos y desplegar su creatividad. Quien vive de lo regalado, se anula como persona, se vuelve perezosa, anquilosada y como un estanque de agua que por inactividad pudre el contenido.

Aquellos sistemas que por “Amor” o demagogia sistemáticamente le regalan todo a la gente, la vuelven la más pobre entre las pobres.
Es una de las caras de la miseria humana; carecer de iniciativa, desaprovechar los talentos, potencialidades y capacidades con que están dotados casi todos los seres humanos.

Quien ha recibido todo regalado se transforma en un indigente, porque asume la posición de la víctima que solo se queja. Cree que los demás tienen obligación de ponerle todo en las manos, y considera una desgracia desarrollarse en un trabajo digno.

Es muy difícil que quien ha recibido todo regalado, algún día quiera convertirse en alguien útil para si mismo. Le parece que todos a su alrededor son responsables de hacerle vivir bien y cuando esa “ayuda” no llega, culpa a los demás de su “desgracia” (no por anularlo como persona, sino por no volverle a dar).

Solo los sistemas más despóticos impiden que los seres humanos desarrollen toda su potencialidad para vivir. Creen estar haciendo bonito, pero en definitiva están empleando un arma para anular a las personas. (No quiere decir que la caridad de una ayuda temporal no sea necesaria en momentos especiales).


Ana Cristina Aristizábal Uribe

Ilustración Alberto Ruggieri


Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 3 de agosto de 2014

El verdadero amor no es ciego


Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones cuando la magia de haber conocido a alguien nuevo desaparece o en cuanto empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta que no es tan perfecta como pensaban.

El verdadero amor no es ciego. Cuando amas a alguien puedes ver sus defectos y los aceptas, puedes ver sus fallos y lo que quieres es ayudarle a superarlos.

Erich Fromm


Ilustración Amy Saidens


Si la cabeza te dice una cosa.

jueves, 31 de julio de 2014

El amor muere


“El amor nunca muere por causas naturales. Muere porque no sabemos rellenar su fuente.

Muere de ceguera emocional, de nuestros errores y traiciones. Muere a causa de nuestras enfermedades y heridas del corazón, de cansancio o por falta de riego.

Cuando se vuelve opaco y deja de brillar, entonces el amor muere.”

Anaïs Nin

Ilustración Amanda Cass


Si la cabeza te dice una cosa.

El pájaro canta porque es feliz


Si tengo la idea de éxito en mi mente, el éxito vendrá. Si mi cerebro solo almacena desgracias, es lo único que voy a percibir del mundo. Si tengo amor, es amor lo que recibiré. El odio será para quien sienta el odio. El momento en el que tú cambias tus creencias y valores, el mundo cambia también.

Si tú cambias, el mundo cambiara contigo.

El pájaro no canta porque sea feliz, es feliz porque canta.

Aunque tú te deprimas, si empiezas a actuar como si fueras feliz, acabaras sintiéndote feliz y por lo tanto lo serás. El comportamiento cambia el sentimiento, el sentimiento cambia el pensamiento.

La mayoría de la gente dice: “¡Lo hare el día que me sienta bien!”. No es este el camino. Comienza a actuar inmediatamente, y las cosas cambiaran dentro y fuera de ti.

Intención sin acción es ilusión.

Atrévete a hacer y el poder te será dado.

Margarita Durá Psicóloga


Ilustración Eva Armisén


Si la cabeza te dice una cosa.

miércoles, 23 de julio de 2014

Puedo perdonarme a mi y perdonar a los demás


Me gusta la sensación de libertad que siento cuando me quito la pesada capa de críticas, miedo, culpa, resentimiento y vergüenza.
Entonces puedo perdonarme a mi y perdonar a los demás.
Eso nos deja libres a todos.
Renuncio a darle vueltas y más vueltas a los viejos problemas.
Me niego a seguir viviendo en el pasado.
Me perdono por haber llevado esa carga durante tanto tiempo, por no haber sabido amarme a mí ni amar a los demás.
Cada persona es responsable de su comportamiento, y lo que da, la vida se lo devuelve.
Así pues, no necesito castigar a nadie, todos estamos sometidos a las leyes de nuestra propia conciencia, yo también.
Continúo con mi trabajo de limpiar las partes negativas de mi mente
y dar entrada al amor.
Entonces me curo.

Louise L. Hay
Ilustración Kate Slater

“No hace falta saber cómo perdonar. Basta estar dispuesto a hacerlo, del cómo ya se ocupará el universo”

Louise L. Hay


Si la cabeza te dice una cosa.

martes, 22 de julio de 2014

Yes, we can


“Los cínicos nos han dicho toda la vida que no podemos hacer lo que deseamos.

Nos piden que nos ajustemos a la realidad, que no nos abracemos a falsas esperanzas. Pero no hay nada falso en la esperanza.

Cuando nos enfrentamos a retos aparentemente imposibles, cuando nos advierten que no estamos preparados para hacer esto o aquello, cuando nos dicen que ni siquiera merece la pena intentarlo porque no lo lograremos, entonces es cuando debemos responder; 

Si, podemos”

Barack Obama

De aquí sale el conocido, Yes, we can

Ilustración Nidhi Chanani


Si la cabeza te dice una cosa.

sábado, 19 de julio de 2014

El acto de dar


El amor que recibes es el que te das al dar amor. No hay otra forma de recibir amor, el amor que recibes no viene de otra persona.

Cuando le haces un regalo a alguien, se lo regalas porque a ti te hace sentir bien hacerlo, más que porque a la otra persona le haga sentir bien.

Cuando haces un regalo, ese acto te hace bien a ti.

La otra persona puede hacer lo que desee con ese acto tuyo; Puede guardarlo en el ultimo cajón de la casa o puede disfrutarlo. Lo que desee.
Ya que el acto de dar el regalo ya te dio a ti lo que tú necesitabas.

Por eso, la única forma de recibir amor es que cuando des amor la motivación venga de ti y que seas tú. No que sea la motivación de la otra persona o lo que haga ella o cual sea su actitud.

Anónimo
Ilustración Margarita Sikorskaia

Si la cabeza te dice una cosa.

sábado, 12 de julio de 2014

¡Disfruten su café!


Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor. Pronto en plena charla surgieron las quejas acerca del interminable ‘stress’ que les producía el trabajo y la vida en general.

El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una gran colección de tazas de porcelana, plástico, vidrio, cristal, unas
sencillas y baratas, otras decoradas y muy caras… Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado.

El viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo: “Se habrán dado cuenta, de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada uno elige lo mejor para sí mismo”.

Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al stress. “Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café. En verdad, la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos. Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores. Después se pusieron a mirar las tazas de los demás.

Ahora piensen en esto: La vida es el café. El trabajo, el dinero, la posición social, etc.…son solo tazas, que le dan forma y soporte a la vida.

El tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevamos. A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café.

¡Disfruten su café!. La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo sino la que hace lo mejor con lo que tiene.

También debemos recordar que la persona más rica no es la que tiene más, sino la que necesita menos.

Anónimo

Ilustración Alice Feagan


Si la cabeza te dice una cosa.

viernes, 11 de julio de 2014

Un corazón dilatado


“Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan.
Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican.
Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón.
Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías
y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro.”

Mamerto Menapace

Ilustración Marie Rose Boisson

Si la cabeza te dice una cosa.

sábado, 5 de julio de 2014

Una sonrisa vale más que cientos de perdones


Ni un príncipe encantado, ni uno a caballo que me rescate. No quiero estar en apuros para que tengas que aparecer.
Sé que a lo mejor no habrá un " y vivieron felices y comieron perdices ", o el típico " felices para siempre ", pero tampoco me hace falta saber lo que será.

Sólo lo que es ahora, lo que quiero que sea en este instante : manos entrelazadas, besos encadenados, reírnos por cada esquina del mundo, burlarnos de la tristeza... Alguien que me diga que soy tonta cuando me comporte como una niña y yo le repita lo idiota que es cada vez que me lo diga, que me bese antes de terminar la última frase. Que me robe mil besos cada mañana. Despertarme con uno de esos mensajes en los que pone lo mucho que me quiere, o un simple y típico buenos días, princesa. Con que sea suyo, me vale. Que con sólo una mirada sepamos qué queremos decir, sin necesidad de palabras. Donde una sonrisa vale más que cientos de perdones y cuentos innecesarios. Escapadas a media noche. Sonreír cada vez que pienso en ti.

No... No necesito tanto. Me conformo con mucho menos. Me conformo con una simple sonrisa cargada de ilusiones, unos ojos dispuestos a robarme el corazón cada vez que se cruzan con los míos y unos labios que nunca se cansen de sonrisas a mitad de un beso.

Anónimo

Ilustración Nuria Diáz

Si la cabeza te dice una cosa.

miércoles, 2 de julio de 2014

No vivas dando explicaciones


No somos tan buenos como parecemos, ni tan malos como nos piensan. Nunca vamos a ser lo que otros desearían que fuéramos, ni lo que quisiéramos ser; tan solo somos lo que la vida nos enseñó, o lo que aprendimos de ella.

Te van a criticar sin motivos, te van a odiar sin razones, te van a lastimar sin darte explicaciones.

Te va a doler y quizás te lastime, pero las heridas sanan, y aprenderemos a vivir con cada una de ellas, ya que por cada cosa vivida, hoy somos lo que somos.

Intentar no cuesta nada y soñar no lleva mucho tiempo, así que se feliz, y no vivas dando explicaciones... .. recuerda, que mientras estemos vivos el juego no esta perdido.

Anónimo

Ilustración Marilyn Bouchard


Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 29 de junio de 2014

Su paquete de galletitas

“A una estación de trenes llega una tarde, una señora muy elegante. En la ventanilla le informan que el tren está retrasado y que tardará aproximadamente una hora en llegar a la estación.
Un poco fastidiada, la señora va al puesto de diarios y compra una revista, luego pasa al kiosco y compra un paquete de galletitas y una lata de gaseosa.

Preparada para la forzosa espera, se sienta en uno de los largos bancos del andén. Mientras hojea la revista, un joven se sienta a su lado y comienza a leer un diario. Imprevistamente la señora ve, por el rabillo del ojo, cómo el muchacho, sin decir una palabra, estira la mano, agarra el paquete de galletitas, lo abre y después de sacar una comienza a comérsela despreocupadamente.

La mujer está indignada. No está dispuesta a ser grosera, pero tampoco a hacer de cuenta que nada ha pasado; así que, con gesto ampuloso, toma el paquete y saca una galletita que exhibe frente al joven y se la come mirándolo fijamente.

Por toda respuesta, el joven sonríe… y toma otra galletita.
La señora gime un poco, toma una nueva galletita y, con ostensibles señales de fastidio, se la come sosteniendo otra vez la mirada en el muchacho.
El diálogo de miradas y sonrisas continúa entre galleta y galleta. La señora cada vez más irritada, el muchacho cada vez más divertido.
Finalmente, la señora se da cuenta de que en el paquete queda sólo la última galletita. ” No podrá ser tan caradura”, piensa, y se queda como congelada mirando alternativamente al joven y a las galletitas.
Con calma, el muchacho alarga la mano, toma la última galletita y, con mucha suavidad, la corta exactamente por la mitad. Con su sonrisa más amorosa le ofrece media a la señora.

- ¡Gracias! – dice la mujer tomando con rudeza la media galletita.
- De nada – contesta el joven sonriendo angelical mientras come su mitad.
El tren llega.
Furiosa, la señora se levanta con sus cosas y sube al tren. Al arrancar, desde el vagón ve al muchacho todavía sentado en el banco del andén y piensa: ” Insolente”.
Siente la boca reseca de ira. Abre la cartera para sacar la lata de gaseosa y se sorprende al encontrar, cerrado, su paquete de galletitas… ¡Intacto!.

Jorge Bucay

Que cantidad de situaciones nos ofrece la vida para ponernos en el lado del otro. Cuantas oportunidades nos son ofrecidas para ir un poco más allá de nuestra “única visión del mundo”.

Que cantidad de situaciones nos ofrece la vida para ponernos en el lado del otro. Cuantas oportunidades nos son ofrecidas para ir un poco más allá de nuestra “única visión del mundo”.

Podemos aprender que lo que nos da valor es la generosidad. Solo cuando somos realmente generosos podemos disfrutar de cada uno de los momentos porque la generosidad es una herramienta que reduce nuestro miedo. Y hablo de ser generoso con lo que no nos sobra, con nuestro tiempo y con nuestra dedicación. Cada minuto de generosidad es una oportunidad para inspirar a los demás

Álvaro Merino

Ilustración Marianna Fulvi


Si la cabeza te dice una cosa.

viernes, 27 de junio de 2014

Sé lo que debo hacer


Hacerte cargo de ti mismo es la mayor de las responsabilidades. Es apenas
comprensible que semejante tarea nos ponga a tambalear, no sólo por la importancia que ello implica, sino además porque carecemos de las herramientas.

Ni la familia, ni los colegios, ni los preescolares, con todo su auge y modernismo, han considerado la posibilidad de enseñar a quererse a sí mismo como uno de los principales objetivos de formación.

El llamado desarrollo socio-afectivo no trasciende más allá de lo elemental.

Tomar conciencia de que existes, eres importante y tienes el derecho a pensar en
ti, sobre todas las cosas, te coloca en un lugar de privilegio, pero al mismo tiempo te produce nuevas angustias. La lucidez tiene un precio:

"Sé lo que debo hacer, pero no siempre sé cómo hacerlo”.

Anónimo

Ilustración Andrea Rivóla


Si la cabeza te dice una cosa.

jueves, 26 de junio de 2014

Un viaje con propósito

Un día el padre de una familia muy rica llevó a su hijo de viaje al campo con el único propósito de que viera que tan pobres las personas pueden ser.
Pasaron varios días y varias noches en la hacienda a la cual el consideraba que eran una familia muy pobre.
En el viaje de regreso a casa, el padre le pregunta a su hijo: 
¿Que tal el viaje? Fue maravilloso, dice el hijo.


Entonces hijo, ¿qué aprendiste del viaje? pregunta el padre. 
El hijo le contesta, vi que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina pequeña en medio del patio y ellos tienen un rio que no tiene fin. Nosotros tenemos linternas importadas y ellos tienen las estrellas de la noche. Nuestro patio es la parte del frente y ellos tienen todo el horizonte.
Nosotros tenemos un pequeño pedazo de tierra y ellos tienen colinas que apenas nuestra vista alcanzan a ver. Nosotros tenemos sirvientes y ellos se sirven entre si. Nosotros compramos los alimentos y ellos los cosechan. Nosotros tenemos paredes para proteger nuestra propiedad y ellos tienen amigos que se la protegen.
Con esto el hijo puso a su padre a pensar. 



Entonces agregó, gracias papa por mostrarme lo pobres que somos nosotros.

MUCHAS VECES OLVIDAMOS LO QUE TENEMOS, POR DETENERNOS A PENSAR EN LO QUE NO TENEMOS.

Anónimo

Ilustración Alice Potter


Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 22 de junio de 2014

Acepto la confusión


Me doy cuenta de que si fuera estable, prudente y estático; viviría en la muerte.
Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales, porque ése es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante”.

Carl Rogers

Ilustración Elly Mackay


Si la cabeza te dice una cosa.

sábado, 21 de junio de 2014

Quiero que sepas que


“Quiero que sepas que por más lejos que estemos, o no hablemos o por más mal y enojados que podamos estar.

Absolutamente siempre eres y serás, mi primer y último pensamiento.”

Anónimo

Ilustración Genevieve Godbout


Si la cabeza te dice una cosa.

miércoles, 18 de junio de 2014

Yo quisiera


Yo quisiera que mis hijas aprendan a defenderse, a entender a una futura sociedad más justa. Que sepan no hacer diferencias entre la gente, que sean normales, que quieran, que respeten al semejante.
Esa es la herencia que les voy a dejar: concepción social del mundo en que viven.
Que sean gente bien, no ricos ni pobres, sino buenos.
Que sepan dar, que sepan hacerse querer.

Jorge Cafrune

Ilustración Laura Perez


Si la cabeza te dice una cosa.

lunes, 16 de junio de 2014

Una frase inspiradora


Mi experiencia de la vida es que estoy aprendiendo a ser más yo misma en lugar de compararme con otras personas.
Otras personas esperan que yo sea como ellos, pero yo no quiero ser como ellos.
Yo sólo quiero ser yo misma y aceptarme a mí misma por ser quien soy.
Quiérete a ti mismo sin condiciones.

Anónimo

Ilustración Jazmín Garcia


Si la cabeza te dice una cosa.

domingo, 15 de junio de 2014

Me doy permiso


Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo...

No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque venga de mis padres o de mi marido, o mujer. Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor
humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.

No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso.
Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo.
No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas

Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo
hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada.

Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer.
Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.

Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecta: una persona sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable.

No he nacido para ser la víctima de nadie.

Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.

Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.

Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.

Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior.

Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.

Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.

Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero que venga de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.

Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.

Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.

Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.

Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio.

Prefiero las relaciones menos densas.

Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.

No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que
me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es
sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.

Elijo lo que me da salud y vitalidad.

Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.

No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; Y si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.

Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.

Joaquín Argente

Ilustración Alberto Ruggieri


Si la cabeza te dice una cosa.

jueves, 12 de junio de 2014

Creencias


"Una persona usualmente se convierte en aquello que el cree que es".
Si yo sigo diciéndome a mi mismo que no puedo hacer algo, es posible que yo termine siendo incapaz de hacerlo.
Por el contrario si yo tengo la creencia que sí puedo hacerlo, con seguridad yo adquiriré la capacidad de realizarlo aunque no la haya tenido al principio.

Gandhi

Ilustración Olaf Hajek


Si la cabeza te dice una cosa.
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